Dicen las estadísticas que donde más puntos se suelen sacar es jugando en casa y con el Valdres FK no se equivocan. Mi club tiene una media de 2 derrotas en casa por temporada desde su fundación, en 2006. Blåbærmyra Stadion es un estadio muy pequeño, apenas caben 1.500 personas, pero ,sin duda, es un sitio especial. El estadio está situado en la parte de arriba de Fagernes, en la ladera de una montaña. No es el sitio más cómodo para jugar porque allí arriba siempre hace viento, llueve o nieva. Por eso creo que es un estadio tan difícil para los contrarios, al fin y al cabo nosotros entrenamos cada día allí y estamos acostumbrados. Esta vez el rival era el filial de uno de los equipos más importantes de Noruega, el Vålerenga. El primer equipo es entrenado por el mítico exjugador del Manchester United Ole Gunnar Solskjær.

Mi despertador sonó a las 9:03, siempre adelanto la alarma unos minutos sobre la hora en punto. El partido era a las 14:00. Desayuné un vaso de zumo de naranja y tres tostadas. Una con paté de pollo, otra con pepino y tomate y la última con una loncha de pavo y queso. Me vestí y me dispuse a dar un paseo por Fagernes hasta que descubrí que estaba nevando y probablemente había estado toda la noche nevando porque me resultaría imposible pasear. Pensé que quizás el partido se suspendería y no jugaríamos. Tenía muchas ganas de jugar mi primer partido en casa, el entrenador, Morten, había dado la alineación el día anterior.

Salí a la puerta de mi casa a eso de las 12:00, Ardijan estaba en su coche esperándome con Mesut para subir al estadio. Cuando subimos pude asegurarme que el partido se jugaría sin problema. Había pasado el camión quitanieves por el césped artificial. Una vez ya en el vestuario, tomando café y comiendo alguna que otra galleta eché de menos la voz de nuestro portero, Kai Erik Rundbraten “Baja”. Contemplé a “Baja” durante algunos segundos aunque me parecieron horas y no dejaba de hablar para sí mismo, parecía estar rezando. Miré a mi alrededor sin escuchar nada, con todo mi ser centrado en la mirada y me di cuenta que aquel día era un día importante para todos ellos. La risa floja de cada uno escondía ese miedo a perder ante los aficionados que 6 días antes habían recorrido 400 km para animarnos. Debo ser frío en momentos así, o quizás en muchos aspectos de la vida, pero por mi mente no pasaba ningún miedo y aquel día era tan importante para mí como cualquier otro, solo quería saltar al campo para disfrutar del fútbol. Escuché una vez a  Josef Ajram decir que si no tienes un objetivo no puedes tener motivación y yo tenía motivación porque mi objetivo era disfrutar del fútbol y ayudar al Valdres FK a ganar. Salté al campo concienciado en disfrutar de todo aquello. Un partido bajo la nieve, 800 personas animándote y gritando tu nombre, contra muchos de los jugadores con más futuro de Noruega.

Y disfruté, vaya si lo hice. Viví cada jugada con muchísima intensidad y puse mis cinco sentidos en todas ellas. Al final, 1-0 para Valdres FK, marcó nuestro goleador Mato y líderes de la clasificación. Objetivo cumplido.

Iván Martínez Gutiérrez (Pachu)

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